El movimiento ANO, liderado por el multimillonario Andrej Babiš, es el claro ganador de las elecciones checas a la Cámara Baja, con de monento un 98% de los votos escrutado. El partido del magnate y antiguo ministro de Finanzas ha obtenido un 29% de los votos, lo que le garantiza 78 diputados de los 200 que componen la Cámara.